Carles Porta vuelve a Movistar Plus+ el próximo 13 de noviembre con “Missing in Murcia”, un nuevo true crime que reconstruye el brutal asesinato en 2013 de Ingrid Visser, jugadora de voleibol holandesa, y de su pareja, Lodewijk Severein, a través de dos episodios que exploran la investigación policial y el impacto internacional del caso. Esta nueva temporada se completa con los casos “Muerte en el Hotel” (20 de noviembre) y “Crimen por Encargo” (27 de noviembre). Los nuevos true crime de Carles Porta Originales Movistar Plus+ están producidos junto a True Crime Factory y Goroka. Carles Porta consolida con “Missing in Murcia”, “Muerte en el Hotel” y “Crimen por Encargo” su posición como narrador imprescindible del género. Movistar Plus+ cuenta con sus mejores true crime: “La Caza del Solitario”, “Crímenes”, “El Crimen de la Guardia Urbana” y “Luz en la Oscuridad”.
"El rastro de los holandeses Ingrid Visser y Lodewijk Severein se pierde el 13 de mayo del 2013 después de aterrizar en Murcia en un vuelo procedente de los Países Bajos. Ella, de 38 años, es una de las estrellas de la selección holandesa de voleibol y él, con 57, tiene negocios con el exgerente del Club Voleibol Murcia 2002, donde jugó Visser. ¿Dónde está la pareja? Justo les acababan de decir que serían padres y venían a España para una visita médica. Los espectadores de Movistar Plus+ encontrarán un relato lleno de intriga donde el dinero, el deporte y los negocios oscuros se mezclan. Van a ir de la mano de algunos de los amigos de la pareja, que participaron en la búsqueda, y de los principales investigadores de un doble crimen que, 12 años después, el tiempo no ha borrado", dijo Carles Porta.
En 2013, la exjugadora de voleibol de élite, Ingrid Visser, y su marido, Lodewijk Severein, viajan a Murcia. Ella estaba embarazada y tenía una importante cita en una clínica de fertilidad, él tenía pendiente cerrar un asunto de negocios. Tras registrarse en el hotel y ser acompañados a un alojamiento rural, desaparecen sin dejar rastro. En el primer episodio, la policía investiga la desaparición de los holandeses Ingrid Visser y Lodewijk Severein. Nadie sabe nada de ellos desde que llegaron a España, ella por un tratamiento de fertilidad y él por negocios. El club de voleibol de Murcia tiene una deuda económica con ella. El presidente y el gerente del club aparecen en la lista de personas de interés en el caso. En la segunda parte, las evidencias van acorralando a uno de los sospechosos, pero hay que demostrar si verdaderamente fue él quien cometió el crimen. La investigación traslada a la policía hasta un campo lleno de limoneros y se descubre la posibilidad de que haya más implicados en el crimen.