22 SEP 2021

La TV Paga en Argentina, un mercado de alta competencia

Walter Burzaco, Presidente de la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC) y Sergio Veiga, Presidente de la Cámara Argentina de Productores y Programadores Audiovisuales (CAPPSA), describen el presente de la industria audiovisual en Argentina.

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En entrevista exclusiva con Señal News, Walter Burzaco, Presidente de la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC) y Sergio Veiga, Presidente de la Cámara Argentina de Productores y Programadores Audiovisuales (CAPPSA) compartieron su visión sobre el panorama de negocios de la industria de TV paga y telecomunicaciones en la Argentina. En el marco de Jornadas Internacionales 2021, los ejecutivos puntualizaron los obstáculos y ventajas para su desarrollo, al tiempo definieron los principales retos de una industria en alta competencia.

¿Cuál es el panorama del negocio de TV paga en Argentina, desde el punto de vista de los programadores?
SV: “La televisión paga viene atravesando una transformación enorme desde hace bastantes años. La irrupción de las nuevas tecnologías, sumado a los cambios de hábitos del consumidor, han producido una explosión importante en la multiplicidad de la oferta. El punto es que esta multiplicidad de opciones está obligando al usuario a elegir. Primero porque no tiene el dinero para pagar por todas ellas y, segundo, porque no tiene el tiempo suficiente para dedicarse a todas las opciones de entretenimiento. En lo que respecta a Argentina específicamente, hay que decir que es imposible analizar el mercado del contenido y la TV paga sin considerar el contexto macroeconómico y político en el que se está desarrollando. A la hora de pensar en cualquier proyecto o decisión de inversión se requiere de un análisis de viabilidad para su concreción. Además, debemos considerar la pretensión de ciertas regulaciones de precios y otros factores perjudiciales tales como las normativas laborales muy rígidas y una carga impositiva muy alta que, con una moneda muy depreciada, hacen que cualquier proyecto que se quiera desarrollar sea diseñado con escala regional. Es ahí donde veo oportunidades para los programadores enfocados en la producción de contenido. No obstante, para ello también se hace necesario corregir algunos problemas del mercado local: alivio en la carga tributaria, una flexibilización laboral que apunte a expandir el empleo y la inversión, políticas que favorezcan las exportaciones y que no haya cuotas de pantalla obligatorias de contenido argentino”.

¿Cómo es la mirada desde las empresas y asociaciones de la industria local?
WB: “Antes, cada uno de los servicios de telecomunicaciones tenían su medio de transmisión; ahora, en cambio, cada red permite múltiples servicios. Por lo tanto, si bien somos la cámara de TV por cable, diría que en la actualidad, cuanto menos, abarcamos TV por cable e Internet. En ese sentido, me gustaría remarcar que hay 9 millones de hogares y más de 1200 pueblos con TV por cable, con unas 700 empresas que son principalmente pymes, medianas y grandes. Es una industria que tiene mano de obra calificada y que no concentra su desarrollo en un lugar determinado del país, sino que por el hecho de atender a los ciudadanos y sus hogares está dispersa por todo el país. Asimismo, entre canales locales y regionales debe haber una producción de contenidos de 600 canales, con lo cual hay producción con todas las tonadas y acervo local, que representan a las culturas de cada región. Además, hay que señalar que es una industria que alberga a unos 30.000 trabajadores. Es una industria que llega a unos 6 millones de hogares con internet fija. Son redes que requieren de una constante inversión. Antes, uno decía que a la intemperie un cable duraba 15 años. Hoy, su durabilidad está vinculada con los cambios tecnológicos. Señalo esto porque me parece que en un mercado más amplio, donde hay por lo menos unos 1200 operadores en el rubro TIC, suponer que se puede controlar todo y regular una actividad que está en competencia no me parece algo acertado. A este ritmo de inversión, en lugar de haber más conectividad va a haber más problemas”.

¿Esta situación podría agravarse si Argentina definiera que internet es un servicio público?
WB: “El problema de Argentina es lo que se entiende por servicio público. Si se trata de enterrar un caño que dura 50 años y yo solo lo tengo que revisar, estaría bien. Pero esto, claramente, no tiene el más mínimo parecido. Las redes deben ser constantemente actualizadas. La demanda de contenidos, como manifestó Sergio, es cada vez mayor y el ancho de banda que consumen esos contenidos se acrecienta, aproximadamente, un 50% por año, con lo cual hay que estar constantemente invirtiendo para que el usuario tenga un servicio satisfactorio. Para mí, está bastante lejos de ser un servicio público. En especial, por el hecho que está en competencia y porque es un mercado donde confluyen distintas tecnologías. Si bien nuestros orígenes son de TV por cable, nosotros como TV paga también tenemos que reconocer a socios indirectos como Directv, a empresas de celulares que también transmiten contenidos y a otras modalidades cercanas”.

SV: “Además, no solo compite con esos jugadores sino también con las plataformas de streaming. Definitivamente, es un mercado en alta competencia. Por eso es insólito que tenga este tipo de regulación”.

WB: “Ahí hay un tema que debemos abordar desde el punto de vista del usuario: como proveedor de contenidos, estoy ofreciendo una grilla de programación y, si tengo un poco más de tecnología, una biblioteca desde donde el usuario puede escoger. De alguna manera, las plataformas también están haciendo lo mismo a través de bibliotecas; pero cuando doy conectividad, estoy dando al usuario algo que va más allá de lo que estoy proveyendo. Y será el usuario quien elija estudiar, jugar, ser un emprendedor, vender o comprar. Entonces, a mí me da un poquito de escozor que se estén metiendo con las libertades individuales. Y lo mismo ocurre cuando nos limitan las inversiones. Hay 600 canales que transmiten cultura local y que claramente no son una fuente de ingresos que se sostiene sola. Entonces, lo que va a terminar ocurriendo es que muchos van a desaparecer porque no podrán sostenerse y mucho menos a los precios que fija la autoridad”.

En este contexto, ¿cuáles son los principales retos de la TV paga?
SV: “El gran desafío de la TV paga es mantener a los usuarios dentro de su ecosistema. Por eso, como dice Walter, han adicionado una sólida e importante librería para acompañar a los canales lineales. Pero además están los canales locales de ciudades y pueblos, que transmiten las cosas que ocurren localmente. Y esa es una de las pocas herramientas que tienen para fidelizar y mantener a los suscriptores dentro de su sistema. Eso es importantísimo porque no solo es un vehículo de cultura y arraigo sino que también termina siendo determinante para el sostenimiento de esas empresas, que no son mega compañías ni tienen un respaldo tan importante atrás”.

¿Cuáles son las principales novedades de esta edición de Jornadas Internacionales?
WB: “Tomamos como punto de partida lo realizado el año pasado. Contamos con una plataforma sólida, una cantidad muy importante de visitantes y expositores de renombre. Sobre esa base, este año nos hemos propuesto ir un poco más allá. Estamos expandiendo las fronteras de lo que habitualmente sería aquel evento cerrado donde nos reuníamos como industria, para dar un paso más y mostrar todos los beneficios que da esta industria. Mostraremos cómo se han creado unicornios en Argentina, explicaremos de qué manera IBM se ha convertido en un partner de esta industria y también habrá empresas de otros mercados que compartirán de qué modo la conectividad los ha favorecido. Obviamente, abordaremos temas propios como la cuestión regulatoria, para desmitificar algunas cosas y proponer soluciones. Además, como estaremos en medio de un proceso de elecciones, presentaremos a algunos de los principales candidatos para que nos cuenten cuál es su agenda legislativa respecto del sector”.

Por Aldo Bianchi

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